¿Qué es la Neuropsicología?


La neuropsicología como especialidad de la psicología, comparte con ésta su objeto de estudio (la mente humana), pero la psicología tiene un interés más general: se interesa por la conducta en todas sus manifestaciones y contextos; la neuropsicología se centra en el desarrollo de una ciencia de la conducta humana basada en la función del cerebro. Estudia las relaciones entre las estructuras cerebrales y la conducta. Difiere también de la neurología que es una disciplina médica orientada al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del sistema nervioso.

El estudio de las relaciones cerebro-conducta, convierte a la neuropsicolgía en una herramienta ideal para estudiar, evaluar y rehabilitar las funciones cognitivas alteradas que se observan a través del estudio del comportamiento humano. Por lo tanto una de las bondades más interesantes de la neuropsicología actual, es que tanto en la evaluación como en el tratamiento de las alteraciones del cerebro, es un método no invasivo y eficaz.

El comportamiento normal de cerebro, puede verse afectado por diferentes patologías. Entre las principales etiologías del daño cerebral están las siguientes:

  • Accidentes cerebrovasculares (ACV)
    • Isquemias.
      • Trombosis.
      • Embolismos.
    • Hemorragias
  • Traumatismos craneoencefálicos (TCE)
    • Abiertos.
    • Cerrados.
  • Tumores cerebrales.
    • Intracerebrales vs. Extracerebrales.
    • Primarios vs. Secundarios.
  • Infecciones del Sistema Nervioso: Víricas, bacterianas, etc.
  • Enfermedades nutricionales y metabólicas.
  • Enfermedades degenerativas.
  • Enfermedades desmielinizantes.
  • Epilepsias.

Todas estas enfermedades son capaces de provocar alteraciones neuropsicológicas. La rehabilitación neuropsicológica, tiene como principal objetivo mejorar la calidad de vida del paciente en la medida de lo posible. Las posibilidades de rehabilitación neuropsicológica en las patologías anteriores, es variable y depende de muchos factores; pero en cualquier caso, la rehabilitación va a depender de dos factores principales:

  1. La plasticidad cerebral (neuroplasticidad): Es la capacidad de las células nerviosas para regenerarse anatómica y funcionalmente, como consecuencia de estimulaciones ambientales. El objetivo es conseguir una mejor adaptación funcional al medio ambiente.
  2. La reserva cognitiva: Es la capacidad cognitiva e intelectual que una persona ha logrado acumular en su vida mediante sus conocimientos culturales, estudios académicos, participación en actividades intelectuales y de esparcimiento (la lectura, la escritura, aprender idiomas, el ajedrez, los pasatiempos , etc.). También por las actividades lúdicas y deportivas que hayan potenciado su psicomotricidad (ir al gimnasio, hacer deporte, bailar, etc.). Por supuesto influyen mucho sus capacidades innatas y los factores genéticos.

La rehabilitación neuropsicológica utiliza básicamente tres estrategias para conseguir los fines propuestos:

  1. La restauración: Consiste en una estimulación directa con la que se pretende restaurar la función dañada mediante tareas y ejercicios que estimulen los circuitos afectados.
  2. Sustitución: Pretende mejorar la función afectada mediante la utilización de sistemas alternativos intactos.
  3. Compensación: Ayuda al paciente a resolver sus dificultades a través de procedimientos que la ayudan a nivel práctico: estrategias, instrumentos externos al paciente, etc.

Además es importante tener en cuenta dos criterios que nos permitan seleccionar la mejor estrategia para cada caso en particular, es decir, la gravedad de la lesión, y el tiempo transcurrido desde que ocurrió la lesión y el inicio de la rehabilitación.

La restauración es muy apropiada si la gravedad de la lesión es menor y el tratamiento se inicia de manera temprana. Las estrategias de sustitución y compensación, son útiles ante lesiones más graves y el tiempo transcurrido es más largo.

Como último apunte en este breve resumen introductorio, no tenemos que olvidarnos de la intervención psicológica y conductual. No estaríamos haciendo un buen trabajo si nos olvidáramos de los aspectos conductuales y emocionales de la lesión cerebral. Hablamos de trastornos conductuales que se producen como consecuencia de la lesión cerebral. Como ejemplo podemos destacar el descontrol conductual y emocional que se produce en el síndrome disejecutivo. No olvidaremos tampoco los trastornos más emocionales como la depresión y la ansiedad que acompañan frecuentemente a estos trastornos.

 

Manuel Jesús Domínguez Busto.

Psicólogo General Sanitario. Col. B-00932.

Máster en Psicología Clínica y de la Salud.

Especialista Universitario en Neuropsicología.